Los mas recientes estudios y descubrimientos sobre las inoculaciones vacinales

Por J.Carlos Nobrega
 

 
No es un secreto para algunos de quienes puedan leer este artículo el saber que soy un declarado crítico al protocolo vacinal anual que todo propietario de perros, gatos y otros animales de compañía debemos cumplimentar con nuestro animal correspondiente. Solemos llevar nuestro perro, gato, etc al consultorio veterinario para ser (multi) vacunado con una cadencia anual la mayor parte de las veces, y ahí parece que termina el asunto... ¡ Lejos de ello ! Ya que ahí precisamente suele comenzar una historia de final incierto, desconocido, casi nunca feliz a corto-medio-largo plazo......

¿¿¿ Alguien se ha dado cuenta del declive de la salud en general de nuestros queridos canes, por poner un ejemplo ??? La especie canina nunca se ha visto tan 'flagelada' con las patologías más increíbles en estos tiempos, cuando teoricamente deberían estar exentos de tales males de índole más que desconocida la mayor parte de las veces....

El momento de hablar claro ha llegado, está aquí.

Tomemos como ejemplo "gráfico" el caso de la vacunación antirrábica y el protocolo gubernamental de tener que inocular ANUALMENTE, aun sin existir peligro de contraer la rabia, una vacuna reputada de ser la más potente, y por consiguiente más nociva, entre todas las demás que forman lo que yo denomino como el coctel venenoso supuestamente profiláctico.....

Los investigadores de los Estados Unidos de América han descubierto que la sobrevacunación puede conllevar al animal de compañia a experimentar desde un estadio patológico muchas veces desconocido a la fecha, hasta inclusive provocarle la muerte.

De entre todas las vacunaciones anuales que reciben nuestros animales de compañía, la de la rabia es obligatória por decreto ley a modo de precondición 'sine qua non' para llevar a cabo los actos en los que solemos incluir nuestros perros y gatos, i.e. las exposiciones de Campeonato y cualquier otra prueba oficial que haya en el panorama de la cinofilia. Si nuestro animal de compañía no posee el sello como cualmente ha sido inoculado con la vacuna antirrábica, NO puede competir en ninguna prueba, sea de belleza o de trabajo.

Se han identificado algunas de las reacciones adversas debido a la inoculación en demasía, y estas son;-

-    Patologías autoinmunes que afectan la tiroides,

-    Articulaciones,

-    Sangre,

-    Vista,

-    Piel,

-    Riñones,

-    Higado,

-    Intestinos,

-    Sistema nervioso central, 

-    Ataques de epilepsia,

-    Fibrosarcomas en la zona de la inyección inoculadora.

Como ha quedado patente anteriormente, las vacuna antirrábica es una de las vacunas veterinarias más potentes que NO DEBE SER ADMNISTRADA CON UNA PERIODICIDAD ANUAL.

En EE.UU. de América, de donde procede esta información actualizada sobre la inoculación veterinaria, los profesionales de la medicina veterinaria están interesados y se preocupan con relación al conocimiento de los problemas antes reseñados, siendo algunos de estos profesionales de la medecina veterinaria más reacios a estos resultados como minimo preocupantes, algo que se entiende en cierta medida porque es precisamente de la administración vacinal anual que ellos obtienen mayor provecho económico. No obstante la American Veterinary Association acordó en 2005 revisar en profundidad los consejos y protocolos de la inmunización, y han aunado esfuerzos para educar a políticos sobre el hecho de que no es necesario las vacunaciones antirrábicas anuales. Esto ha dado como resultado fehaciente el que varios estados en EE.UU de América han derogado sus respectivaa pautas de vacunación extendiéndolas a 3 años entre vacunación y vacunación antirrábica, en vez de la periodicidad anual, aunque siguen existiéndo los que se ciñen a los viejos y obsoletos preceptos vacinales de hasta hace poco tiempo.

Mientras tanto, estudios franceses que remontan a 1992 demuestran que UNA vacunación antirrábica proporciona al perro una protección de CINCO (5) años de inmunidad contra la rábia, un descubrimiento apoyado por las investigaciones estadounidenses. ¿Cómo se puede creer que nuestras autoridades sanitarias no estén al tanto de los últimos estudios sobre la inoculación y las vacunas? La vacuna pasteuriana en general es un "lobo disfrazado de oveja".

Abogo desde este atrio de discusión que me brinda la página web del CEGAS que nos unamos todos los propietarios caninos, criadores, jueces de exposición, sociedades caninas, clubes de raza etc., y presentemos una petición oficial al estamento gubernamental español relevante para que comience a estudiar un tema que en otros países se encuentra en fase muy desarrollada, cuando no completada, sobre la inoculación en demasía de nuestros animales de compañia. Recordemos que nosotros mismo somos vacunados a tierna edad, y después, con excepción de alguna vacuna que se repite al año, etc., ya NUNCA más volvemos a ser inoculados en la vida. ¿Por qué razón lo debe ser nuestro perro, gato u otro animal de compañía, con una periodicidad ANUAL?