Galgo Afgano

 Descripcion del Galgo Afghano

 Por J. Carlos Nobrega

                           
"La Criatura Amante del Viento"
"Plebeyo en Oriente... Soberano en Occidente"
       "Nadie sabe de dónde llegaron, pero están aqui, en Afghanistán, para siempre".

He aquí tres de las numerosas frases hechas sobre el Galgo  Afghano, las tres con reconocida base de certeza en lo que proclaman.

El Galgo Afghano es acaso una de las criaturas animales en las que más se ha volcado la leyenda a lo largo de su milenaria existencia, compartida con el no menos primoroso Saluki.....

No siendo realmente atesorado como su antepasado y pariente , el Saluki o Galgo Persa, el Galgo Afghano ha llegado a alcanzar notables cotas de popularidad y reconocimiento en Occidente. Se prodría decir que es la "revancha" del Tazi Afghano hacia el pueblo que ostentó su propiedad exclusiva hasta comienzos de 1920...

La denominación de "Galgo Afghano" es un término netamente occidental: el Galgo Afghano en su habitat original ha venido siendo conocido por "tazi", un vocablo de origen persa empleado para con toda criatura que corre; de igual modo que viajando para el sur de la geografía oriental, más hacia Arabia Saudi y los Emiratos Árabes Unidos, esta denominación persa cambia por el nombre de "slughi", sin ningún tipo de conección con la raza de lebrel o galgo basada en el norte de África.

El Galgo Afghano en su país oficial, quizá más que original, no era considerado como un tesoro maravilloso: era tenido por excelente o pésimo, bueno  o malo, según desarrollaba su función innata, básica de dar caza y matar la presa a plena carrera y por terrenos fragosos de montaña o en las llanuras deserticas. Por lo tanto, era más bien, eso, un animal funcional. También se le conoce un excelente apittud como guardián de personas y rebaños. A diferencia de su pariente, el fabuloso Saluki, que era y es casi venerado por su dueño nativo, que es normalmente propiedad de la élite social de una amplia zona geográfica que se extendería desde Turquía hasta Arabia Saudi, el Galgo Afghano, para decirlo de un modo 'gráfico' al lector neófito de la raza, era en cambio el "pariente pobre" del Saluki y de toda una gran estirpe, la de los galgos o lebreles orientales o asiáticos, de entre las que se destaca aún hoy, en aquellas regiones, un antepasado común del Galgo Afghano, del Saluki.

Hay numerosas personas occidentales, no muy versadas en ambas razas, que suelen confundirse con las denominaciones de 'afghano' y 'saluki', y piensan que este último es en realidad un Galgo Afghano. Nada más lejos de la realidad, aunque tampoco van tan desorientados...... ¿¡ Qué cómo, pues, se desarrollaron las distinciones entre una y otra raza ?! Sin duda, el paso de los años, siglos , milenios, es decir el tiempo que conforma toda manifestación biológica,  y la moldea según multiples factores, como pueden ser el genético, el ambiental, el de la alimentación, etc., etc.  Lo que sí hay que tener muy en cuenta es que en aquella época no existían los programas de crianza científicos de la actualidad.

Aunque hubo diversas llegadas o importaciones de Galgos Afghanos en Occidente desde mediados/finales del s.XIX, no sería sino hasta 1907 en que la entonces novedosísima raza conocería una verdadera explosión de admiración y popularidadn en esta parte del mundo, en Gran Bretaña concretamente, cuando un militar inglés, el capitán John Barff, de regreso a la metropoli tras haber servido en Oriente, trajo consigo desde las lejanas tierras de lo que antaño era conocido como Persia (el Irán de hoy), un notable espécimen canino de la raza que llegaría a denominarse años despúes como  'Galgo Afghano'; este inédito ejemplar canino era el Zardin, un notable espécimen de color crema  y máscara negra, que fue a continuación tomado como modelo para confeccionar el primer standard de la raza. Zardin revolucionó el panorama cinófilo en las Islas Británicas, llegando a ser llevado a presencia del la reina Alexandra, quién demostró mucho interés por conocer a tal "rareza canina oriental", nunca antes vista en Occidente.

Es curioso que, al igual que con el Saluki, el Galgo Afghano fue de algún modo "descubierto" para el mundo occidental por parte de los militares británicos y sus respectivas esposas u otras personas dentro del séquito militar y familiar, que a la sazón se hallaban muy comprometidos en "salvaguardar las fronteras del pujante Imperio Británico" en Oriente Medio y Lejano.

¿ CÓMO ES EL GALGO AFGHANO ?

¿ Qué características lo convierten en un ser completamente diferente a todas las demás criaturas animales de su especie y hasta de su grupo, el de los galgos o lebreles ? Una de las respuestas podría ser la de del fenotipo que los ejemplares de la raza ostentan; el fenotipo es la conformación física que el Afghano posee externamente. Pero, muy por encima de su aspecto externo, se encuentra su configuración genética, que es la que le hace ser como es, y poseer los rasgos que son típicos a la raza o tipo. Esto dicho de un modo somero para que sea comprendido al 100% por todos.

Repasemos algunos de los rasgos más típicos del Galgo Afghano.

El Afghano actual es en gran medida muy similar al tipo primigenio que llegó a nuestro mundo occidental, aunque con ciertas variaciones como pueden ser un mejor carácter, un desarrollo espectacular del manto o pelaje (es del todo impensable que el Afghano en su  tierra 'natal' pudiese ostentar tal cantidad, longitud y calidad de manto o pelaje, teniendo en cuenta que él poseía como una de sus funciones básicas, la hablidad para la que fue creado, una aptitud original que, pese a las prohibiciones de mucha índole para desarrollarla, sigue todavía conservando en sí: la caza de presas pequeñas (liebres, conejos, etc.) o mucho mayores que él, e.g. la gacela y otros rumiantes). Esta aptitud innata permance en la raza aun tras el cominezo entre los dos tipos originales llegados a Gran Bretaña, el tipo de montaña y el tipo de las llanuras desérticas.

No obstante, estos cruces entre los dos tipos originales no fueron unicamente llevados a cabo para obtener más cantidad y mejor calidad del manto, sino también para intenta rmejorar distintas áreas de a cconfiguración física de la raza.

El Galgo Afghano, hoy como ayer, hace que la mayor parte de las personas giren la cara cuando pasa con su trote distinto, personal, elegante, y con el manto normalmente inmaculado meciéndose al ritmo de su movimiento, que resalta aún más el paso vigoroso que imprime, fluido, elástico, poderoso, sin esfuerzo, el todo dando la impresión de fuerza y una extrema facilidad en desplazarse; es como si apenas tocase lo justo el suelo, o ¿acaso no lo toque?... Como es lógico, lo toca, pero diríamos que lo imprescindible.

El porte general del Afghano se describe como "orgulloso", en particular en la cabeza que ha de ir sostenida sobre un cuello musculoso y erguido; la cola, cuanod el ejemplar está en acción, es llevada asimísmo en alto, cual estandarte identificador de la raza, junto con el típico aro o anillo en la punta de la misma (existen especímenes que no ostentan este pequeño anillo en la punta e la cola) La cola es una sección importantísima en la configuración general del Galgo Afghano, en particular cuando se desplaza en plena carrera, porque le ayuda a poder dar los giros de sentido de la marcha o de dirección con una aparente facilidad que a todos nos deja asombrados... Podríamos decir que la cola del Afghano es su "timón".......

En aras a una armonía proporcional, el hocico, largo, ha de tener una longitud similar a la del cráneo, el cual, además de albergaren su interior el cerebro y las miles de comunicaciones nerviosas imprescindibles para el buen funcionamiento general de todo ser vivo, ostenta externamente otra de las características típicas de la raza, como el hueso occipital prominente y sobre éste y toda la superficie del cráneo se halla el "tupé" oi moño de pelos sedosos, asimísmo tan típicos de la raza.

Las mandibulas son poderosas y la zona que une el cráneo/antecara con el hocico posee una ligera sinuosidad denominada "stop".

Nunca demuestra familiaridad con los extraños, sino que su actitud es reservada. La capacidad de visión es extraordinaria, y de la misma se dice que "posee la aptitud de mirar y traspasar con la mirada"... En verdad, que su capacidad visual es sorprendent. También posee un excelente sentido del olfato.

Sobre el manto o pelaje, nada hay estipulado en relación a la cantidad, pero sí en lo concerniente a dónde debe desarrollarse y dónde no; el Standard de la Raza establece muy diafanamente que este pelaje o manto "debe desarrollarse naturalmente", lo cual significa todo lo opouesto a lo que la inmensa mayoría de la afición actual lleva a cabo sobre sus Afghanos desde hace algunas décadas ya.

Un espécimen canino independiente, acaso uno de los pocos que se las puede componer para volver a vivir libre, en la naturaleza, sin la presencia del ser humano a su lado. Es auto suficiente y jamás aceptará de buen grado cualquier manera de 'tutelaje' humano como entidad superior: el ser humano para el Afghano es a lo sumo un compañero, un amigo, más que un dueño, un amo. Eso sí, de entre todos los miembros de la familia humana en cuyo seno vive y convive, el Galgo Afghano escogerá uno de ellos como su compañero/amigo especial, la persona a la que él entregará toda su confianza.

El Galgo Afghano siempre anhela la libertad en el sentido más literal de la frase. Escalará un monticulo, una colina tan sólo para desde la cima disfrutar del viento introduciendose en revoltijos refrescantes por entre el pelaje mientras le acaricia la piel... Y naturalmene ese pico de colina le sirve asimismo de atalaya desde donde otea el horizonte en busca de cualquier 'cosa' que se mueva. ¡¿Cuántas veces le sorprendemos con la mirada fija en algún lejanísimo punto del horizonte?! Por mucho que nos empeñemos, los humanos, no somos capaces de observar nada a esa distancia, cuando en efecto sí hay algo que le ha llamado la atención, e.g. un ave que retoma el vuelo, un animal que camina o corre por la llanura, una persona que se acerca...

He aquí  una descripción de un perro que suele decir

 "Hombre, no puedo; perro no quiero: soy un Galgo Afghano".